En las últimas semanas de 2025 se celebraban los 50 años de la muerte de Franco y el retorno de España a la democracia. A lo largo de este tormento, cerca de medio millón de exiliados huyeron de las garras del régimen fascista, muchos de los cuales regaron las costas de América. Entre su escaso equipaje, lo más valioso pudo haber sido el ideal republicano.

A la hora en que la sombra de los aprendices generaluchos y caudillitos de toda índole se extiende otra vez sobre ambos continentes; en que unos enfermos sueñan con «iberosferas» y defienden el papel civilizatorio de las colonias; me gustaría compartir una lectura (¿ya comenté en estas páginas que no me gustaban las reseñas? pues ahí va la segunda) que resuena de una forma particular entre los estrenos la última temporada literaria. Aunque este relato no hable del continente americano, nos recuerda que es sano seguir el hilo de la memoria personal para tejer barricadas de resistencia, ante las repeticiones rancias de una historia que ya no tiene vigencia. Sea cual sea el lado del charco.

«Réversible»: Hermoso hallazgo, al azar de una feria del libro. Pertenencia, identidad, aceptación, que difícil anclarse en la tierra cuando uno hereda la historia del exilio.

¿Por qué leer «Réversible»? Por la entrañable Penélope -narradora graciosa- que provoca sonrisas, a menudo. Que provoca estremecimientos, a veces, ante lo violento del desarraigo, lo injusto, lo absurdo. Que contagia su indignación, sus broncas, y comunica su emoción más allá de las páginas. Por una abuela deliciosa y admirable -¡queremos conocer a Asunción!- para que cuente una y otra vez las historias de la guerra civil, la amarga derrota y el destierro de la España del 39, enturbiado por la recepción deshonrosa en esa Francia aturdida y desorientada. Francia, puede que la quieras y es ella la que te deja*.

Nuestras protagonistas devanan juntas el ovillo de la memoria para tejer el «traje» del regreso, de una lenta recuperación de la identidad catalana y republicana, por las avenidas caóticas y atestadas de la Barcelona moderna, presa de turistas que arremeten como los jabalíes y el capitalismo. Unidas, rinden un último homenaje a los bisabuelos de Penélope, antepasados de leyenda que permanecieron en pie de lucha, valientes como en las películas.

El flechazo: capítulo cinco «romper o recortar», catártico y desgarrador. El lector se identifica con Penélope y se sorprende al clamar con ella.

En breve, «gracias por ese momento»**. Un momento iniciático, sensible, de sencillez y de verdad. Más bien, gracias Julie Mies.

*en referencia al eslogan «Francia, la quieres o la dejas» del político de derecha Philippe de Villiers, en 2006.

**»Gracias por este momento» es el libro autobiográfico de la ex Primera Dama Valérie Trierweiler, publicado en 2014, que relata su relación con el Presidente François Hollande.

Elias S. Demang

Elias S. Demang