Entrevista a Miguel Ángel Petrecca
Existen espacios cuya significancia va mucho más allá de lo que son. Es el caso de Cienfuegos, que sigue resistiendo como un faro de la cultura latinoamericana en la Ciudad Luz.
En los altos de París, un local pintoresco y algo mágico conserva algo de lo que el poeta Evaristo Carriego hubiera denominado «el alma del suburbio» ―otrora áspero― de Ménilmontant. Métanse sin titubeos a ése antiguo garaje en la recóndita rue Juillet: A la vuelta de esta esquina inesperada, los esperará una alfombra desvanecida por pasos meditabundos, estantes desparejos que crujen bajo el peso de unos 4000 libros y puede que un buen vino, sorbido al ritmo de una charla o una lectura intimista. Pero mientras tanto, escuchen a Miguel Ángel Petrecca y conozcan Cien Fuegos, la última librería latinoamericana en París.
Entrevista
Hola Miguel Ángel, cuéntanos sobre la génesis y la vocación de este proyecto.
Viniendo de Buenos Aires, que es una ciudad de librerías, una de las primeras cosas que me gustó de París, cuando llegué acá en 2013, fueron las librerías.
Pasé mucho tiempo recorriendo librerías, e incluso trabajé unos meses en una librería en el barrio latino. Sobre todo, me llamaba la atención la importancia de las librerías extranjeras: varias inglesas, dos chinas, una polaca, dos rusas, una portuguesa, una japonesa, etc., y me sorprendía que no hubiera ninguna especializada en libros en español. La última, dirigida por otro argentino, Alejandro de Núñez, había cerrado dos años antes de mi llegada, y las grandes librerías hispánicas, como la librería española de Antonio Soriano, de la rue de Seine, antes todavía.
Frente a esa falta, surgió la idea.
Una idea que, por otro lado, estaba en línea con lo que había sido mi vida en Argentina, donde había fundado y trabajado durante muchos años en una editorial, además de también tener varias experiencias como librero.
Surgió, entonces, en primer lugar, con la idea de llenar esa falta, y con la vocación de ser también un espacio cultural, donde hubiera lecturas, presentaciones, debates, donde pasaran cosas, y donde también se difundieran autores nuevos.
¿Por qué «Cienfuegos»?
En el nombre, creo (y digo “creo” porque es una interpretación retrospectiva), se conjugan dos imaginarios: uno, que tiene que ver con el perfil y la identidad de la librería (lo latinoamericano, que en este caso remite a Cuba y una de sus figuras trágicas), y el otro que viene de una cuestión mía más personal, de mi formación china, con la alusión posible a las cien flores maoístas.
Son alusiones sesgadas, laterales, que se contaminan mutuamente.
¿La historia de la librería en 4 fechas importantes?
La primera fecha sería, sin duda, la de la inauguración, en agosto de 2015. Fue muy emocionante, porque en las semanas o los días previos se había corrido el rumor de que abría una librería, y la noche de la inauguración había una cantidad impresionante de gente. Inauguramos, además, con la lectura de un gran poeta chileno, Waldo Rojas. Una noche perfecta.
La cuarta, la mudanza a nuestro nuevo local, en Belleville (2025).
Entre la primera y la última, hubo muchas presentaciones y momentos muy lindos, difícil elegir sólo dos.
¿Cómo será que Cienfuegos es la última librería hispanófona en París?
El adjetivo “último”, con el que se presenta la librería (“la última librería latinoamericana en París»), está pensado en dos sentidos, admite dos lecturas distintas. En un sentido más angustioso, parece hablar de la librería como sobreviviente, y augurar, de hecho, el fin de las librerías latinoamericanas; en otro sentido, ligeramente irónico, parece decir exactamente lo contrario: “último” se dice, en ese otro sentido, de algo que siempre da noticias, que siempre retorna, que siempre tiene una nueva versión.
¿Unas palabras sobre ti?
Nací en Buenos Aires. Leo, traduzco, escribo, edito. Me gustan los jardines y los libros.
¿5 libros que recomiendas?
Entre las novedades recientes y no tanto, una novela, “Clara y confusa”, de la chilena Cynthia Rimsky, un libro de crónicas, “Palestina infinita”, de Yasna Mussa, y un libro que podríamos llamar de “memorias”, inclasificable, del escritor venezolano Ben Amí Fihman: “Caza mayor”. Entre los clásicos, “La casa de cartón”, de Martín Adán, y cualquier libro de Enrique Lihn.
Bueno, ¿y cuál sería tu mensaje para los lectores de El Café Latino?
¡Que vengan a visitarnos! Que tenemos un libro para cada tipo de lector. Que necesitamos llegar a cada vez más personas para mantener el proyecto.
Para rematar, ¿cómo seguir la actualidad de la librería y cuáles serán los próximos eventos destacados?
Noviembre se viene intenso, con dos presentaciones, una de un libro del poeta mexicano Mario Santiago Papasquiaro (27 de noviembre) y otro del poeta peruano Leoncio Bueno (7 de noviembre). El 13 de noviembre, tenemos la segunda reunión del Club del Libro, y luego el sábado 29 una actividad para niños. Y puede haber alguna sorpresa.
Nos pueden buscar en Instagram @librairie_cien_fuegos. También pueden escribirnos a info@cienfuegos.fr, para cualquier consulta o para pedirnos que los agreguemos al newsletter, a través del cual mandamos noticias. Y también tenemos un sitio, www.cienfuegos.fr, donde pueden ver y comprar algunos de nuestros libros, consultar la agenda, etc.
Y sobre todo, ¡los esperamos en 13 Rue Juillet, 75020 Paris, de jueves a sábado!

Elias S. Demang
Autora