El arte del siglo 20 en Occidente se ha acercado considerablemente de las artes llamadas primitivas.
Gauguin estudió el arte polinesio y Picasso el arte africano, no por deseo de exotismo sino porque reconocían su preocupación: como era la de encontrar lo esencial que el arte del siglo 19 tenía muy poco y estaba oculto debajo de las ornamentaciones y los matices.
Cezanne, fue el primero, había ensayado a extraer de la apariencia de un objeto (una manzana, por ejemplo) su estructura subyacente, su “verdad” escondida a los sentidos. Pero fue Paul Gaugin uno de los principales iniciadores del arte primitivo de donde deriva el arte moderno.
Beatriz Madrid
El primitivismo se caracteriza por la estilización de sus líneas, la fuerza, la simplicidad y la nitidez de formas, laimportancia de los contrastes.
La danza conoció una evolución paralela, igual que en el ballet, la tentativa de Nijinsky, coreografiando en 1913 Le Sacre du Printemps de Stravinsky, quedó aislada, luego de que esta representación de danzas de tribus chamánicas de Siberia creó un escándalo en el teatro de los Campos Elíseos: el público acomodado podía apreciar les danses Nègres, pero no danzas primitivas de Blancos que cargaban mal su propioprimitivismo rechazado durante siglos.
El pueblo, por el contrario, adopta sin reserva lo primitivo de las danzas venidas de América a principios del siglo 20. Los cuerpos se encontraban frustrados de los ritmos porque el vigor de las danzas ancestrales, la fuerza de la pulsación, antiguamente golpeada por los zuecos de los campesinos, y la energía que los llenaba de placer, se había considerablemente disminuido, víctimas de una represión tenaz. También los europeos se acogen con frenesí a las danzas afro-americanas.
En 1900 el cake-walk, bailado por encima de la música jazz-ragtime, hizo el efecto de una bomba. Fue seguido de muchas otras: one-step, two-step, fox-trot, charlestón, boogie-woogie, rock n’-roll, convertido hoy en el rock de donde sale el disco, el hip-hop, la tecno…
© New York Public Library
A estas danzas accesibles a todos, que dan cosquilleos en las piernas, el cuerpo responde inmediatamente, repitiendo naturalmente el movimiento de los bailarines desenvolviéndose en la pista.
¡Saber danzar sin haber aprendido!
Milagro operado por el mestizaje de las danzas de origen africano y europeo que, presentes las dos sobre el continente americano, han fusionado las estructuras comunes: la pulsación rítmica, el pulso, corazón de la danza, y el balanceo cadente, su respiración, su aire: elementos esenciales y comunes al hombre y a la música, grabados en nosotros desde el instante de nuestra gestación donde el feto se baña en los ritmos maternales; y después del nacimiento continúan a través de la madre en sus brazos.
Estos ritmos primeros, primitivos, esenciales, son lanzados en las músicas y las danzas de las culturas de tradición oral quienes las transmiten de cuerpo a cuerpo y de generación a generación. En nuestras culturas, son generalmente menos perceptibles, cubiertos por la ornamentación rítmica y melódica. Las danzas “primitivas”, venidas de sociedades que escogieron no “recubrirlas” permiten sentir su poder porque han conservado su vida, la energía y su origen vital.
Estas danzas magnifican lo Viviente simplificando y estilizando el corazón en cada latido, pura unidad de sonido quebrando el silencio de una manera pura y regular, y simplificando el soplo en la continuación de simetrías sonorasdel ritmo cadente; ellas llevan al cuerpo dentro de movimientos que se repiten sin que tengamos necesidad de pensar, todo como el va y viene automático del corazón y la respiración.
Kogis-Tchendukua
De una manera menos racional, más instintiva que los artistas pintores o escultores, las danzas populareshan seguido el camino primitivista: deshacer, “arañar” las formas ornamentales complejas para desenterrar la estructura escondida.
El ritmo se puede llevar con el tambor, como en la expresión primitiva, danza de origen afro-americanoadicionado de elementos caribeños del vudú haitiano.
Pero los ritmos primitivos de danzas hip-hop o de ravers de reuniones tecno, utilizan la música electrónica, que no disminuye en nada el parecido con los ritmos vitales, marcados con el nombre de: “beat”, “rock” o “swing”.
Los occidentales del siglo 20 reencuentran de esta manera la energía pérdida de sus danzas. Ellos descubren así una sacralidad de la vida, que no es la aceptación de un dogma religioso, pero el compromiso corporal profundo y vivo:la participación dentro de las leyes de lo Viviente.
El bailador, encarnando el latido del corazón y de la respiración, es penetrado hasta llegar al trance. Poseído por la Vida, deja de ser un Narciso exclusivamente preocupado de sí. Se convierte respetuoso de la vida bajo todas sus formas, un aliado de las causas ecológicas, un actor del vivir unidos.
Kogis-Tchendukua
