Entrevista a Hugo Busso por Eva Wolff

Eva Wolff: Sr. Busso, le propongo que se presente

H.Busso: Tras haber sido poeta y profesor de filosofía de la ciencia en Argentina, defendí una tesis doctoral en París sobre la «crítica de la modernidad eurocéntrica». Hoy, mi profesión es ser profesor en HEC, Polytechnique, ENSAE. Mi actividad de investigación se centra actualmente en la ecoocreatividad: estoy escribiendo con mi colega Angélica Montes Montoya un libro sobre este tema.

W.: ¿Cuál es la situación social de las sociedades latinoamericanas?

B.: Están dominados por la violencia contra todos los seres vivos, ya sean seres humanos, animales o plantas, como se puede ver, por ejemplo, en el Amazonas, que ha sido devastado por la industria petroquímica. Somos los herederos del neocolonialismo, siendo proveedores de materias primas y cuyas poblaciones se mantienen mayoritariamente en una política de salarios muy bajos.

También nos enfrentamos a la política neoliberal del FMI y a la exportación de un cierto tipo de sociedad dicha democrática, calcada del modelo estadounidense (por el aumento de las desigualdades sociales, el uso de la represión, la extensión del racismo). Así, podemos analizar lo que ocurre en Chile, Paraguay y Bolivia en este marco. La diferencia entre los más ricos y los más pobres se postula como la más grande del planeta. 

Estas desigualdades provocan y alimentan la violencia. No existe ningún mecanismo de regulación política y social, lo que me llevó a reflexionar profundamente y a determinar, en colaboración con Angélica Montes Montoya, un nuevo modelo, la ecoocreatividad.

La ecoocreatividad, ¿un futuro para América Latina?

W.: ¿Cuáles son las esperanzas y los medios de acción de la ecoocreatividad?

B.: Este concepto es un neologismo que combina ecología, cooperación y creatividad al mismo tiempo. Es un paradigma alternativo, una utopía concreta, un desafío democrático radical porque se relaciona con las raíces de la democracia. Se abre al campo de la experiencia y constituye una salida del imaginario neoliberal.

Lo que se busca según sus esperanzas es, en primer lugar, la aplicación de una política de ecología unida a una mayor solidaridad popular en la búsqueda de soluciones innovadoras. Los medios de acción empiezan por la reducción de la desigualdad social que, según diversos estudios de investigación, se traduce en un respeto más grande de la naturaleza, las plantas, los animales y las personas.

W.: ¿Qué permitiría la llegada de la ecoocreatividad?

B.: Ninguna sociedad está preparada.

La ecoocreación requiere que se mantengan los compromisos de los gobiernos, a pesar de los cambios de régimen, para que haya una verdadera continuidad. Este es un punto importante de divergencia entre Europa y el mundo latinoamericano.

La ecoocreatividad es una forma de salir de este sistema depredador que sólo funcionará si se reducen las desigualdades sociales en todos los países de América Latina.

La ecoocreatividad, ¿un futuro para América Latina?

W.: ¿Cuál sería su conclusión respecto a la ecoocreación?

B.: Según los observadores del IPCC, estamos ante un colapso sistémico. Las naciones no son o dejarán de ser autosuficientes en materia de alimentos y energía, y sobre todo tendrán que salir del modelo de explotación ilimitada de las riquezas del planeta. El FMI tendrá que subordinarse a una base ecológica global. Tras una revolución espacio-temporal el ciclo se completará listo para la apertura de otro ciclo. El cambio de paradigma requiere una disminución del consumo global a una tasa del 60% para tener un efecto visible y duradero en nuestro futuro.

La vuelta a una vida más sobria, que evite los excedentes de producción y consuma productos locales es un mandato a seguir si queremos alcanzar la independencia alimentaria y energética. Pensar en lo que realmente necesitamos y actuar en consecuencia nos despojará de nuestro apego al consumo innecesario. Esta radicalización democrática irá acompañada de una reducción de la propiedad privada. 

Nuestro objetivo es evitar la acumulación de enormes parcelas en manos de unos pocos propietarios. La puesta en común de la riqueza, las competencias y la inteligencia en un conjunto cooperativo, abrirá un camino hacia la comprensión colectiva de nuestro futuro.

Eva Wolff

Eva Wolff

Periodista