Entrevista a RODRIGO MORENO,

de Claudia Oudet para EL CAFE LATINO

“LOS DELINCUENTES” 

Argentine, Brésil, Luxembourg, Chili | 2023 | 3h09

Sinopsis: Morán, un empleado de un banco modelo, decide robar el equivalente a 25 años de trabajo y por ello pasa tres años en prisión. Propone a un colega que conserve en su casa el botín. Su rutina de vida está, pues, irremediablemente trastocada. Esta comedia, que se dio a conocer en Cannes en 2023, está llena de digresión y falsas pistas y evoca una máxima atribuida a Brecht, según la cual fundar un banco es mucho más grave que robarlo.

Claudia Oudet – Muchas gracias Rodrigo para esta entrevista para El Café Latino. He leído que tenías una familia de actores y artistas. ¿Ellos tuvieron una influencia en tu elección para ser director?

Rodrigo Moreno – Obviamente mis padres son actores, mi padre fue director y profesor de teatro; y mis padres no tenían niñera y me dejaban en el teatro esperando que terminaran sus ensayos, durante sus clases y siempre fue muy familiar. Pero, el teatro no tiene la idea artesanal que puede tener la realización del teatro, es algo más interpersonal, juego entre personas, la técnica es luces y nada más, es una parte sustancial. Entendí el cine como una reacción a mis padres, que me decían que tenía que ser actor. El humor también fue mi propio camino, pero es más complejo para mí, que actuar, que sea una película. Entender el idioma abstracto, implica mucho estudio, mucha concentración, horas y horas a ver cine. Claramente, la influencia tiene que ver con mi familia. Además, hay otra cosa que los cineastas que hacen su película por primera vez, les tienen miedo a los actores. Lo ven como un mundo desconocido. En mi caso, no fue así, fue algo natural. Entonces, creo que este es uno de los pequeños beneficios de mis padres actores.

C.O. – Entonces, el punto que te hizo decidir no continuar el teatro. ¿Qué fue lo que hizo que eligieras el cine, el “déclic”? 

R.M. – No lo sé. Fueron varias cosas. Yo de chico hacía mucho radio-teatro con amigos. Nos poníamos a grabar unas historias, con micrófono, grabamos en cassettes, ponemos efectos de sonido, cassettes de la BBC. También dibujaba, dibujo muy mal, pero hacia comics. Algo de eso me llevó a crear esa pelicula.

C.O. – Y entonces, ahora, ¿lo del comic te ayuda para hacer tus peliculas?

R.M. – Pas du tout. En absoluto. 

C.O. – Yo entendí que hay una parte humorística, cómica, en la pelicula. De dónde viene este humor.

R.M.- Yo me considero con sentido del humor natural. Viene de mis padres, amigos.  El humor permite decir una verdad dicha de otra manera; pero al mismo tiempo, es un acto absurdo que no corresponde a la realidad. Me interesa un lugar más fantástico, más exótico. Y el humor y el absurdo me ayudan a alcanzar este estado exótico y complejo.

C.O. – En la película, es un tema muy normal de la vida, porque necesitamos dinero para vivir. Así que no se trata de algo fantástico o utópico, sino de algo muy concreto…

R.M. – Muy concreto, pero al mismo tiempo, la película reserva una forma que no corresponde a la realidad; por lo tanto esta “capa”, donde se encuentra el humor, que incluye también otros gestos típicos del cine, es lo que utilizo para separarme de la realidad.

C.O. – ¿Cómo surgió la idea del tema?

R.M. – Bueno, está relacionado con el tema de la delincuencia de los años 40 en Argentina, tomo la premisa de esta película, donde vemos a un empleado que decide tomar el dinero, ocultarlo, cumplir su condena y continuar… La película respeta todas las reglas y esta premisa se inscribe en particular en otra trama. Para mi película, tomó todo esto para deformarlo, para intentar entrar en un campo que me interesa, que es la relación que se establece con el trabajo y el ocio. El trabajo como lugar de privación de libertad. Así es como comenzó.

Entrevista a Rodrigo Moreno

 

C.O. – Según Joel Poblete de Mabuse, usted es uno de los miembros del “nuevo cine argentino”. ¿Qué piensa de esta afirmación?

R.M. – Geográficamente, sí, claro, pertenezco a lo que los críticos llaman los “cineastas del nuevo cine argentino”, pero no es un movimiento generado por los cineastas, no.  Soy más bien parte de una gran renovación que tuvo lugar en Argentina hace unos 25 años; hoy ya no me representa. En cualquier caso, la mayoría de mis compañeros han tomado caminos diferentes, o más bien he tomado un camino diferente. Se trata de preservar la independencia, la libertad de producir y filmar. Es algo que los productores de mi edad han sucumbido a la industria. Me siento lejos de eso.

C.O. – La película fue rodada totalmente en Argentina. ¿Cómo trabajas con tu equipo? ¿Cómo elegiste a las personas?

R.M. ¡Fundamental! En primer lugar, el proceso fue muy largo, 5 años. Como resultado, muchas personas pudieron permanecer en varias etapas, pero algunas, como la directora de fotografía con la que empecé, 3 años después del rodaje, se quedó embarazada y no pudo continuar, así que seguí con otro director que conocía de otra película. Es un mundo de gente muy simpática que respeto mucho. Es decir, sus voces no son voces que retrasan la visión del realizador, sino todo lo contrario; son voces que tienen una autoridad, una opinión; dejo mucho espacio a mis colaboradores que conozco y, además, no me gusta decir «mis» colaboradores, ni «mi» equipo; no soy su «jefe», al contrario, me parece que es una colaboración colectiva; Creo que «los» colaboradores, que componen «el equipo» son personas que respeto y admiro; hay algo en el trabajo que es el resultado de una larga conversación, en el sentido de escuchar, decir, dar opiniones, discutir, llegar a acuerdos, no llegar a acuerdos. Todo este proceso de trabajo colectivo conduce a una película. Me interesa trabajar de esta manera.

C.O. – ¿Y el casting?

R.M. – Algunos son actores con los que he trabajado en películas anteriores. Me parece que un actor o actriz debe tener el sentido del humor – fundamental, fundamental – deben tener algo que vaya más allá de su técnica, son personas que me interesan en la vida, lo que dicen, lo que hacen, cómo piensan, cómo viven, me interesa mucho la persona, no el actor. Porque sé que en el cine, al final, lo que filmamos es la persona, no la máscara. La cámara tiene ese poder. Así es como busco a la gente con la que quiero trabajar.

C.O. – En cuanto a la película, ha sido seleccionada y nominada en la categoría «Mejor película» de Una cierta mirada en Cannes, ¿Cuál será el futuro de la película?

R.M. – Desde hace casi un año, ha recorrido los festivales más importantes después de Cannes, San Sebastián, Nueva York y sale en 30 países, solo en el mes de marzo. La película ha sido estrenada en salas comerciales en Francia, Bélgica, Luxemburgo, Países Bajos, Italia, Alemania, Reino Unido, España, Portugal, Estados Unidos y América Latina, India, Taiwán. Me siento muy feliz. América Latina tiene «Oscar» latinoamericano, el «Platinium», y mi película ha recibido los premios de mejor película, mejor guión, mejor fotografía, mejor montaje, películas de España, de Portugal participan, se considera la mejor película de América Latina, Lo que es un honor para mí, es súper recompensado, en Chile, en Viña del Mar, en Cuba, ha ganado muchos premios.

C.O. – ¿Cuál es el mensaje que querías transmitir con esta película?

R.M. – No sé si quise enviar un mensaje. Considero las películas como una experiencia para el espectador que tiene la libertad de hacer su propia lectura. La película cuenta la historia de alguien que decide liberarse de ciertas adicciones en su vida. El mensaje está ahí, pero todos lo leerán como quieran. No concibo el cine como un acto pedagógico, sino más bien como una experiencia artística.  Me gusta dejar abiertas las lecturas. Por supuesto, la película tiene un punto de vista, propongo una opinión sobre el mundo, pero no en el sentido de un mensaje.

C.O. – ¿Puedes hablar de tus planes?

R.M. – No lo sé y me gusta no saberlo. Pero, actualmente estoy en un proyecto que se llama «Canción de Cuna» que voy a presentar en Toulouse y veremos bien. Me gusta ir a lugares que no conozco. Vivimos en un mundo muy planificado y me gusta no planear.

C.O. – Muchas gracias y buena suerte en el futuro.

Entrevista a  Rodrigo Moreno
Claudia OUDET

Claudia OUDET

Traducción: Claudia Oudet

Fotos: Wanca Cine