En espacios frecuentados por coleccionistas, diplomáticos, artistas y referentes culturales, una joya destaca por su diseño contemporáneo y su cuidada elaboración. Quien la observa podría imaginar metales preciosos, materiales exclusivos o el trabajo de una reconocida casa de joyería. Pocos sospecharían que algunos de sus componentes tuvieron una vida anterior como parte de un aparato electrónico descartado.

La historia detrás de Cateura Accesorios, comienza lejos de las vitrinas y los circuitos tradicionales del lujo. Comienza en el Bañado Sur, una comunidad ubicada en la periferia de Asunción que convive desde hace décadas con el vertedero de Cateura. Conocida internacionalmente por las iniciativas creativas y comunitarias que han surgido alrededor de uno de los desafíos ambientales más complejos del país, esta zona se ha convertido en un ejemplo de cómo la creatividad puede transformar la relación entre las personas y los materiales que las rodean. 

Es allí donde un grupo de mujeres artesanas ha desarrollado una forma singular de creación basada en la transformación de materiales recuperados. Sin embargo, reducir su trabajo a una iniciativa de reciclaje sería insuficiente. Lo que ocurre en el Bañado Sur desafía una de las ideas más arraigadas de nuestra cultura: que el valor de un objeto depende exclusivamente de la nobleza de los materiales que lo componen.

    Rencontre avec les artisanes de Cateura Accesorios au Paraguay

En el Bañado Sur, las mañanas transcurren entre talleres instalados en los hogares, cuadernos de bocetos, herramientas de trabajo y materiales esperando una nueva oportunidad. Es un territorio que durante décadas ha desarrollado formas propias de organización comunitaria y creatividad colectiva. Allí, lejos de los escaparates del lujo contemporáneo, estas mujeres construyen un proceso creativo que desafía las expectativas.

Lo que estas creadoras producen no es solamente una segunda vida para ciertos materiales. Su verdadera labor consiste en resignificar aquello que otros consideran agotado. Donde muchos ven descarte, ellas identifican formas, texturas y posibilidades. Cuando un material parece haber cumplido su destino, ellas imaginan uno nuevo.

La creación de joyas inició con un taller de reciclado de la Asociación Mil Solidarios, que trabaja desde hace más de 27 años en el Bañado Sur, uno de los barrios que concentra la mayoría de los asentamientos más precarios de Paraguay. La asociación, reconociendo que aproximadamente el 80% de las familias tiene a la mujer como cabeza de familia, decidió apuntar al fortalecimiento de las mismas, con procesos de reinserción escolar y aprendizaje de oficios para el empleo o el autoempleo.

En el taller de reciclado, las artesanas aprendieron a crear joyas a partir de la basura, pero lo más importante es que el mismo potenció las habilidades previamente adquiridas de cada mujer.

« Profesor, yo hago crochet »

« Yo lo que puedo hacer es trenza de oruga, de pescado,
que yo aprendí en la peluquería
 »

Y así, comenzaron a tejer y trenzar el cobre, hacer apliques de carteras y zapatos viejos y hacer macramé de cables de electrodomésticos.

Artisane de Cateura Accesorios travaillant à la fabrication d'un bijou recyclé

Su proceso comienza mucho antes del taller. Empieza con una manera distinta de observar. Años de experiencia les han permitido desarrollar una comprensión profunda de materiales, resistencias, acabados y posibilidades de transformación. Allí donde la mayoría ve un objeto obsoleto, ellas identifican componentes capaces de integrarse en una nueva narrativa visual, y nos recuerdan que la inspiración se puede encontrar en los momentos más mundanos.

Cynthia Oviedo menciona: “Yo estoy en casa porque no puedo hacer otra cosa, mi hija [con discapacidad] está conmigo. Mi único trabajo es llevarle y traerle a mi nieto de la escuela. Y dios mío… yo estoy loca por los K-dramas. Vi un collar hermoso ahí, y dije “ese me gusta, ese puedo hacer”. O sino estoy de balde y miro por la ventana, cualquier cosa, el ladrillo… Así estoy y empiezo a dibujar. Va a quedar así, así, pero no es la misma cosa porque veo que son trazos. Y entonces digo, «No, a ver, yo voy a tejer todito acá así.»

Durante las conversaciones con las artesanas surge una idea recurrente: la capacidad de reconocer oportunidades donde otros solo perciben descarte. El conocimiento acumulado les permite distinguir qué materiales pueden reutilizarse, cuáles ofrecen mejores posibilidades de trabajo y qué elementos poseen el potencial para convertirse en una pieza de diseño. Esa mirada especializada constituye una de las herramientas más valiosas de su oficio.

“Yo ando mucho por ahí, me voy a llevarle a mi nieta a la escuela, y así de pasada, veo una tele tirada. De venida ya alzo por mi espalda y me voy. En serio. O le pregunto a la gente, «¿Este es para tirar?». Y agarro por mi espalda y me voy. Reciclo, de la basura. O sino veo una radio, o sino veo una plancha, “a esta plancha le voy a sacar su enchufe”. Siempre luego ando con mi carterita. Tengo mi alicate ahí”

“Yo ya sé lo que tiene. La plancha, por ejemplo, no tiene nada de cobre, nada de circuito, nada. Solamente el enchufe me sirve. Si vos tenes una mente de recicladora ya sabés qué podés usar”.

Croquis d'un bijou de Cateura Accesorios

Cada pieza nace primero como una idea. Un boceto en lápiz sobre papel marca el inicio de un proceso en el que el diseño guía cada decisión. La selección de materiales, las pruebas de composición y el trabajo manual posterior responden a una intención estética precisa.

Una vez seleccionados, los materiales atraviesan un proceso de limpieza, clasificación y transformación manual. Componentes electrónicos, fragmentos metálicos y otros elementos recuperados son intervenidos cuidadosamente hasta convertirse en piezas únicas. En ese recorrido desaparece su función original, pero emerge algo nuevo: un objeto capaz de expresar identidad, creatividad y diseño contemporáneo.

Una joya puede tomar un día entero de trabajo. Sin embargo, las artesanas mencionan que cada joya tiene un proceso propio que no sigue las lógicas de la creación industrial. A veces, los materiales no permiten llevar a cabo las ideas iniciales. A veces, las técnicas para modelar los materiales llevan tiempo. Sin embargo, ellas mencionan que este proceso les enseñó resiliencia. Tomarse una pausa y seguir intentando. Abrir sus mentes a nuevas posibilidades de materiales.

El resultado no es una simple reutilización de la basura, como cables, zapatos viejos o latas tiradas, sino la creación de objetos capaces de transmitir historia, significado y una visión distinta de lo que entendemos por valor.

Bijoux recyclés créés par les artisanes de Cateura Accesorios

Más allá de su valor estético, estas piezas representan también una forma de autonomía económica y reconocimiento para las mujeres que las crean. Cada joya es el resultado de conocimientos transmitidos, habilidades desarrolladas a lo largo del tiempo y una práctica creativa que ha logrado abrir nuevas oportunidades dentro de la comunidad.

El proyecto de creación de joyas a partir de materiales reciclados tuvo ciertos detractores al inicio. “¿Quién se va a poner un cable por el cuello? Vos estás loca, eso no tiene futuro”. Sin embargo, luego del primer lanzamiento de las joyas y cuando llevaron dinero a la casa, toda la familia comenzó a ver la basura con otros ojos, y cada miembro de la familia empezó a afinar su vista durante los paseos diarios para encontrar posibles materiales. Sin haberlo esperado, sus trabajos fueron un éxito de ventas en uno de los centros comerciales más exclusivos de Asunción.

Esta reflexión adquiere una relevancia particular en un contexto internacional donde conceptos como la reparación, la reutilización y la segunda vida de los objetos ocupan un lugar cada vez más importante. En Francia, la llamada seconde vie ha dejado de ser una práctica underground para convertirse en una expresión cultural cada vez más visible. Mercados de segunda mano, talleres de reparación y transformación, plataformas de reventa y políticas públicas orientadas a la economía circular reflejan una transformación más profunda: la voluntad de repensar la relación que mantenemos con los objetos que consumimos.

Desde el Bañado Sur, estas artesanas llevan años explorando una lógica similar. Sin embargo, su trabajo va un paso más allá de la reutilización. No buscan simplemente prolongar la vida útil de un objeto, sino alterar por completo su significado. Lo que alguna vez fue considerado residuo regresa al mundo convertido en una pieza de diseño, capaz de generar admiración, conversación y deseo.

El recorrido de estas joyas resulta tan significativo como las piezas mismas. Lo que comienza en una mesa de trabajo en la periferia de Asunción puede terminar en una galería, una recepción diplomática, un encuentro cultural o en la colección personal de alguien que valora

Mario Espinosa y Costanza Caligaris

Mario Espinosa y Costanza Caligaris

Socióloga | Estudiante de Maestría en Sociolingüística