El mes de julio ha sido un paréntesis durante el cual el mundo entero se ha concentrado en el Mundial de Fútbol. Cientos de millones de personas han vivido al ritmo de la música de los estadios americanos, así como de los partidos de sus respectivos países.

Si bien no es la primera vez que esto sucede, el hecho de que este Mundial se celebre en tres países le ha dado un carácter aún más internacional a este acontecimiento. Y, como siempre desde el comienzo de los mundiales de fútbol, la música acompaña cada uno de los partidos. Así, estrellas de la música y estrellas del fútbol de todo el mundo se suceden y son admiradas e idolatradas más que nunca durante este período.

El próximo Mundial, en 2030, tendrá un tipo de organización similar. Varios países serán sede de los partidos, distribuidos en dos continentes y con una mayor cantidad de selecciones participantes, para dar aún más cabida a la multiplicidad de culturas presentes.

Y el comienzo será en Argentina y Uruguay, cuna de esta competición y primeros países en incorporar el fútbol en América del Sur. 

Tango y fútbol, símbolos de la identidad rioplatense

Ambos poseen un lenguaje propio, que también ha evolucionado. En el caso del tango, el lunfardo (argot rioplatense), y en el del fútbol, un vocabulario basado en el inglés de sus orígenes, aunque adaptado y transformado según la evolución del deporte.

Ambos nacieron de manera modesta y en barrios populares. Ya fuera en los barrios bajos, los prostíbulos o los conventillos, como ocurrió con las primeras expresiones del tango, o en los primeros partidos de fútbol, totalmente amateurs y sin público, ya que no era considerado un deporte «noble».

En ambos casos, la presencia de la mujer llegó más tarde. Hasta 1911, los bailes públicos de tango eran predominantemente masculinos. En cuanto al fútbol femenino, estuvo prohibido durante décadas como deporte público, y solo en 1970 la FIFA lo reconoció oficialmente para su práctica en competiciones internacionales.

Chaussures rouges à talons portées par une danseuse

Por supuesto, cada una de estas dos manifestaciones culturales posee sus propias especificidades.

El tango, como género musical, es fruto del encuentro entre los inmigrantes europeos y los esclavos africanos. Es la fusión y el mestizaje del tango andaluz, la habanera cubana, el candombe, la milonga, la mazurca y la polca de Europa del Este.

El tango, tal como se baila a partir de la segunda mitad del siglo XX, revolucionó el baile popular al introducir una danza sensual, basada en el abrazo y en una profunda conexión emocional entre los integrantes de la pareja. Esta hibridación de estilos musicales fue evolucionando hasta crear un lenguaje propio, incorporando instrumentos como el bandoneón y el piano, que sustituyeron progresivamente a la flauta de sus orígenes.

Chaussure de football posée sur un ballon

De la misma manera, el fútbol llegó a América del Sur principalmente gracias a los marineros y emigrantes que desembarcaron en Argentina, Uruguay y Chile.

Si bien el fútbol se oficializó en Inglaterra como actividad recreativa y posteriormente profesional, sus antecedentes también aparecen en otras culturas. Existen representaciones del siglo II en China en las que jugadores practican un juego de pelota con los pies. Asimismo, en las culturas maya y azteca encontramos grabados que muestran juegos de pelota en los que se utilizaban distintas partes del cuerpo.

En manuscritos de la Edad Media francesa y de otros países europeos aparecen también equipos que disputan un juego con los pies, una especie de mezcla entre el rugby y el fútbol.

De hecho, Uruguay fue el primer campeón del mundo de fútbol y América del Sur el primer continente en agrupar a las distintas asociaciones nacionales dentro de una Confederación de Fútbol.

Así, tango y fútbol se transformaron en símbolos de la identidad rioplatense, pero sobre todo en un ejemplo del encuentro entre culturas capaces de crear una nueva expresión cultural, original y universal.

Ruben Otormín

Ruben Otormín

Presidente CINE-CLUB URUGUAYO EN FRANCIA