En los medios tradicionales se habla a menudo de polarización. Sin embargo, los medios que se atreven a cuestionar ese término nos cuentan, sin rodeos, que el endurecimiento de la derecha en los últimos años se ha convertido en una realidad abrumadora. Especialistas en la materia consideran que definir la extrema derecha siempre es complejo. «No se trata de una categoría científica, sino de un término de uso corriente, de contenido relativo en el tiempo y en el espacio, propio de una sociedad dada, que constituye a menudo la fracción más decidida a garantizar el mantenimiento del orden social por la fuerza, aplastando si es necesario a los subalternos mediante los métodos más represivos.»

Hoy en día, la palabra «polarización» instala una simetría adormecedora, como si el espectro político se extendiera simétricamente en ambas direcciones, con cada campo derivando hacia sus extremos con la misma intensidad. Pero los hechos no perdonan esta pereza intelectual. Como lo demuestran los politólogos Jacob Hacker y Paul Pierson con la realidad en Estados Unidos: «no son los dos lados los que se alejan del centro, sino que es la derecha la que se radicaliza unilateralmente desde hace casi cuarenta años.» El profesor Alain Noël, de la Universidad de Montreal, lo describe abiertamente en Options Politiques: «la polarización política actual constituye en realidad una tendencia fuertemente asimétrica. Es la derecha la que se endurece.» No la izquierda como reflejo. Un movimiento unilateral, poderoso, planetario.

Un continente cae, luego otro

 

Hace diez años, Javier Milei era un economista marginal que vociferaba en programas de televisión argentinos. Hoy, es presidente de una de las economías más grandes del mundo y es recibido como amigo en la Casa Blanca. Hace diez años, el partido francés Rassemblement National rozaba el 20 % en Francia y causaba escándalo. Ahora es el primer partido del país. Estas trayectorias no son fruto del azar.

En América Latina, desde hace una década, los partidos de extrema derecha experimentan un avance fulminante: Milei gobierna Argentina, José Antonio Kast Chile, Nayib Bukele El Salvador; fuerzas «que han llegado al poder no mediante un golpe de Estado, sino a través las urnas.» Estos movimientos se coordinan ahora a escala continental: en marzo de 2026, Donald Trump convocaba en Miami la cumbre «Escudo de las Américas», que reunía a los presidentes de doce países del continente, desde Argentina hasta Trinidad y Tobago. Ya no se trata de una tendencia. Es una arquitectura política que se consolida.

En Europa, las elecciones de 2024 vieron a los partidos de extrema derechaganar más escaños que nunca en el Parlamento Europeo. Lo que llama aún más la atención es la contaminación de los centros: en Dinamarca, Mette Frederiksen llevó a su partido socialista al poder tomando una decisión sorprendente: aliarse con la extrema derecha y endurecer su posición sobre la inmigración, hasta el punto de defender medidas que pisotean los derechos fundamentales de las personas exiliadas. Se comprueba entonces cómo la izquierda toma prestada la retórica de la extrema derecha para sobrevivir electoralmente, y se constata que el centro de gravedad ya se ha desplazado.

EL ENDURECIMIENTO DE LA DERECHA: ¿UNA VERDAD INNEGABLE?

El miedo, materia prima de una manipulación orquestada

Las causas no son misteriosas. Como señalan revistas científicas: “ Desde 2008, las crisis se han sucedido sin interrupción: crisis financiera, subida del precio de la vivienda, pandemia, inflación, guerra en Ucrania. Cada sacudida ha reforzado las desigualdades y alimentado la desconfianza hacia las instituciones”; y es precisamente en ese terreno fértil donde la derecha radical domina a la perfección ese mecanismo humano, el miedo ante lo desconocido. “Juega constantemente la carta del declive, del «antes se estaba mejor», haciendo referencia a una época cómoda de la que la gente solo recuerda los buenos momentos.” «Make America Great Again«, «Italia a los italianos»: eslóganes construidos sobre la misma mecánica nostálgica, la misma promesa de un regreso a un pasado fantasmal e ilusorio.

La manipulación no para ahí. Vincula sistemáticamente todos los problemas sociales — empleo, vivienda, educación — a la migración y al asilo, para imponer sus reivindicaciones. Es una simplificación brutal. Y funciona porque partidos antes considerados inaceptables, se han vuelto indispensables para una derecha clásica que necesita de ellos para existir electoralmente.

EL ENDURECIMIENTO DE LA DERECHA: ¿UNA VERDAD INNEGABLE?

Lo que está en juego

Este endurecimiento no se queda en las urnas. La Comisión Europea justifica ahora propuestas legislativas cada vez más represivas con argumentos suscitados por la extrema derecha. “Existe ya una escalada en la negación de los derechos humanos, se trata de ver quién adoptará las medidas más duras, más discriminatorias, agitando al mismo tiempo el fantasma identitario.”

El balance en cifras es irrevocable: “la proporción de la población mundial que vive bajo un régimen democrático ha pasado del 54 % al 32 % en los primeros veinte años de este siglo.” A ese retroceso se le llama a veces “democracia iliberal” — como en Hungría; en ocasiones “reforma” — como en Argentina, y en algunos casos se le denomina “seguridad” — como en El Salvador. Las palabras cambian. El movimiento, en cambio, es el mismo.

El endurecimiento de la derecha no es una opinión. Es un hecho documentado, vivido, medido. Nombrar las cosas con precisión no es un acto partidista. Es la condición primordial para comprender lo que ocurre — y decidir, colectivamente, qué hacer al respecto.





EL ENDURECIMIENTO DE LA DERECHA: ¿UNA VERDAD INNEGABLE?
EL ENDURECIMIENTO DE LA DERECHA: ¿UNA VERDAD INNEGABLE?

Fuentes: Alain Noël, Options politiques (janvier 2026) ; Jacob Hacker & Paul Pierson, cités par policyoptions.irpp.org ; IRIS — Christophe Ventura, « En Amérique latine, l’expansion des droites » (février 2026) ; Marie-Claude Esposito, Cairn-Info, La véritable histoire de la crise financière 2008; The Conversation / Université de Rouen, « Radiographie de la progression des extrêmes droites en Amérique latine » ; La Cimade, « La montée de l’extrême droite en Europe » (janvier 2026) ; Statista, « Montée de l’extrême droite en Europe » ; Culture & Démocratie, « L’extrême droite en Europe : fatalité ? » ; Mr Mondialisation, « 5 causes de la montée de l’extrême droite dans le monde » ; Improof, « La montée de la droite radicale : causes et contre-stratégies » (mai 2026) ; Fondation Gabriel Péri, « L’extrême droite s’enracine dans le monde » ; Presse-toi à gauche, « Contrer l’internationale réactionnaire en 2026 ».

 

 Amanda Merino

Amanda Merino

Periodista y traductora trilingüe