La actuación de Bad Bunny en la edición número 60 del espectáculo de medio tiempo de la Super Bowl, hace una semana, suscitó numerosas  reacciones: entre la proeza escénica y el mensaje político, se presenta como la victoria de una «América» con «A» mayúscula.

Una magnitud inmensa

En los últimos años, el espectáculo del descanso de la Super Bowl ha atraído a un público cada vez más numeroso. La actuación de Bad Bunny se inscribe plenamente en esta dinámica, ya que reunió a más de 120 millones de telespectadores en directo y provocó un espectacular aumento del 175 % en las reproducciones del artista tras el espectáculo. Se trata de un éxito comparable al de otras actuaciones destacadas de los últimos cinco años, como las de Kendrick Lamar, Shakira o Rihanna, lo que confirma la excepcional visibilidad mundial de este evento.

Couverture Apple Music show du Super Bowl Bad Bunny

La afirmación de la cultura latina

Por primera vez en su historia, el espectáculo del descanso de la Super Bowl estuvo protagonizado por un artista completamente hispanohablante. De hecho, la actuación de Bad Bunny se desarrolló casi por completo en español, lo que reafirma el papel cada vez más relevante de la música latinoamericana en la escena mundial.

Durante su actuación, Bad Bunny rindió homenaje a Puerto Rico y a América Latina incorporando una serie de símbolos emblemáticos de la cultura de su isla natal. Se pudieron ver partidas de dominó, reflejo de la convivencia en los barrios; piraguas, esos helados picados típicos de las calles puertorriqueñas; y la bandera de Puerto Rico, símbolo del orgullo nacional. La actuación también destacó los bailes tradicionales, como la bomba y la plena, así como decorados que evocaban la vida cotidiana de pueblos y barrios latinoamericanos, creando así un verdadero homenaje a la identidad y las tradiciones de la región.

Image de l'île de Porto Rico

El protagonismo de las minorías

La actuación de Bad Bunny se inscribe en una tendencia reciente de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL) a dar mayor visibilidad a artistas procedentes de comunidades históricamente poco representadas en la Super Bowl. El año pasado, el rapero afroamericano Kendrick Lamar, primer rapero en solitario en encabezar el espectáculo, ya había ilustrado esta apertura cultural.

Este año se hace hincapié en la representación de los latinos, una comunidad cada vez más presente y decisiva en la economía, la cultura y la sociedad estadounidenses. La elección de invitar a Lady Gaga tampoco es casual. Procedente de una familia de inmigrantes italianos, su presencia subraya la integración, la contribución de las comunidades inmigrantes a la identidad y el dinamismo de Estados Unidos.

Couverture de l'album DTMF Bad Bunny

Un momento político

Uno de los símbolos políticos más impactantes de la actuación fue «El Apagón», con Bad Bunny y bailarines sobre postes eléctricos centelleantes. La puesta en escena recuerda los frecuentes cortes de electricidad en Puerto Rico y denunciaba sutilmente la gestión de las infraestructuras por parte de las autoridades estadounidenses.

Interpretada junto al cantante y actor puertorriqueño Ricky Martin, la canción «Lo Que Le Pasó a Hawaii» critica la gentrificación en Puerto Rico. Al establecer un paralelismo con Hawái, alerta sobre la pérdida de cultura, la apropiación de tierras, el aumento de los alquileres y, en última instancia, la marginación de los habitantes históricos, al tiempo que hace un llamamiento a preservar la isla, tanto en su entorno natural como en su identidad.

La actuación de Bad Bunny también se inscribe en un contexto de tensiones en torno a la inmigración en Estados Unidos y ha suscitado críticas de algunos círculos conservadores que lamentan que se haya dado protagonismo a un artista latino en lugar de a uno estadounidense. Más allá del espectáculo, el idioma español, los símbolos culturales y el protagonismo de la identidad latinoamericana han suscitado polémica en algunos círculos conservadores estadounidenses. Sin embargo, a nivel internacional, tanto en la derecha como en la izquierda, la actuación del artista puertorriqueño parece haber sido acogida de forma casi unánime como un éxito.

Una redefinición de «América»

Durante su actuación, Bad Bunny pronunció por única vez en toda la velada unas palabras en inglés al decir «God bless America» (Dios bendiga a América), una expresión tradicionalmente asociada al patriotismo estadounidense, antes de enumerar inmediatamente los países del continente americano, desde Chile hasta Argentina, pasando por Estados Unidos, Canadá y Puerto Rico, bajo las banderas de cada nación.

Este gesto puede interpretarse como una reinterpretación del término «América», no solo como sinónimo de Estados Unidos, sino como un reconocimiento de todos los países del continente y un llamamiento a la unidad entre todos sus pueblos, redefiniendo la bendición en un sentido distinto al exclusivamente estadounidense. Para concluir, mostró un balón de fútbol americano con la inscripción «Together, we are America» (Juntos, somos América), reforzando esta visión de una comunidad ampliada.

 

Image d'une plage de Porto Rico
Lorenz Uberti

Lorenz Uberti

Traducción: Javier del Olmo Solera