¿De quién hablamos? Hablamos de Don Roberto Burle Marx, nacido el 4 de agosto de 1909 en São Paulo y fallecido el 4 de junio de 1994 en Rio de Janeiro. Fue un arquitecto paisajista brasileño  conocido por todo el mundo por sus diseños de parques y jardines. Recibió los siguientes premios, títulos y  distinciones: El Premio de Arquitectura Paisajista de la Segunda Exposición Internacional de Arquitectura (1953), el título de Chevalier de l’Ordre de la Couronne de Belgique (1959), el Diplôme d’Honneur de París (1959), la Medalla Santos Dumont del Gobierno brasileño (1963), la Medalla de Bellas Artes del Instituto Americano de Arquitectos de Washington (1965), el título de Doctor honoris causa de la Real Academia de Bellas Artes de La Haya (Países Bajos) y del Royal College of Art de Londres. El Jardín Botánico de Missouri le concedió el Premio Kentucky.

Roberto Burle Marx, arquitecto brasileño

Sin duda, traer a Roberto Burle Marx a esta mesa de notas de El Café Latino como invitado de memoria, es facilitarnos con descarado lujo, porque el personaje es conocido y muy apreciado entre los expertos del paisajismo y de la botánica desde cuando en 1991 el neoyorquino y emblemático MOMA nos lo redescubre sacándolo del ínterin acostumbrado del olvido y  presentándolo como uno de los grandes artistas de la modernidad. Así nos lo recuerda Javier Maderuelo en la conversación a propósito de su vida y con motivo de su centenario. Sus  proyectos están asociados a la obra de arquitectos tan grandes como Oscar Niemeyer, Lucio CostaA. E. Reidy Le Corbusier y Bernard Zehrfuss. Su estética emana de artistas como Jean Arp, Paul Klee, Kandisky  y Joan Miro

Tal vez por eso, inducido al rol de artista se hace jardinero y logra su reconocimiento universal,  gracias a que hace del territorio tropical y del escenario de bulevares y plazas de la ciudad latina  su lienzo y con las exóticas plantas de su nativo Brasilero,  la paleta de color para conseguir una  obra paisajística de valor publico singular.

Burle Marx dicen que decía, que cuando en el curso de una excursión por la selva tropical se encontraba con una planta nueva  para cultivarla en sus jardines, se quedaba conmovido, mudo ante el descubrimiento afirmando que   lo importante para él, era comprender las causas que le explicaran por qué estaba  allí esa planta,  así como para  Fausto saber algo,  le costará venderle  su alma al diablo. 

Roberto Burle Marx, arquitecto brasileño

La obra y la vida del maestro Burle Marx están en nuestra conversación de El Café Latino,  porque es  ejemplo de un creador sin protocolos, sin esquemas; inusual. Porque  es un  portador de una infinita y profunda sensibilidad para domar los lugares hechos de jardines, sin temor a sus  tamaños,  desde pequeños como en Pernanbouc (1935-1936) o  en  grandes como en el parque de Ibirapuera en Sao Paulo (1953) o  en su propio jardín en San Antonio da Bica en Rio de Janeiro. 

Era un hacedor de paisajes que concebía como inmensos cuadros y de verdad que para lograrlo pintó muchos. Era un hombre políglota de padre alemán y madre brasileña, hablaba seis idiomas. Fue un gran cocinero o se lo creía porque amaba el arte de la receta y un aplicado anfitrión de grandes reuniones de personas que realizaba en sus exquisitos jardines privados que cultivó como laboratorios pacientemente.

Tomémonos entonces, el último sorbo de la taza,  recordándolo en el gran Parque do Flamengo en Río, en los jardines de Brasilia y los seis jardines de la Unesco en Paris, en el jardín botánico de Maracaibo y el Parque del Este en Venezuela y en su más difundida obra de postal del gran boulevard de Copacabana de la avenida Atlántica y en especial como uno de los primeros que denuncia la destrucción de la selva Amazónica.

Roberto Burle Marx, arquitecto brasileño

Su obra se resiste a perecer a pesar del esfuerzo por mantenerlo original en los lugares… pero he ahí su valor y por lo que le reconoceremos siempre: un Maestro original del arte narrativo del paisaje de geografías inmensas y permanentemente transformado, logrado con el estudio y cultivo de lo delicadamente intemporal de la flora silvestre, sin duda una opción, de lo eterno del jardín en lo Latino. Salud. !

Tomas Nieto

Tomas Nieto

Arquitecto