Corentin MAS y Camille GAVEN-PUIGSEGUR, estudiantes de tercer año en Sciences Po Grenoble

Bajo la dirección de BERRAKAMA Sonia, profesora de español en Sciences PO Grenoble

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El 15 de diciembre de 2023, entró en servicio un megaproyecto temido por muchos: el Tren Maya. Esa red ferroviaria interurbana en México, iniciada por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, cruza la península del Yucatán y se extiende sobre 1 554 km en el sureste. El ambicioso proyecto busca revitalizar esa región en términos de economía y cultura a través del turismo. Sin embargo, este proyecto se enfrentó a asociaciones y organizaciones locales que cuestionan su impacto en el tema social, medioambiental y patrimonial. Más allá, se plantea la pregunta de un posible equilibrio entre la protección del medio ambiente, del patrimonio cultural, y el crecimiento económico.

El tren Maya: un desafío social, económico y ambiental

© Zisla

I – Un desafío ambiental y patrimonial

El primer impacto que fue denunciado por las asociaciones opuestas al Tren Maya tiene que ver con el medio ambiente. De hecho, al coste medioambiental vinculado con la emisión de CO₂ se añade la destrucción de la biodiversidad de la selva en el sur de México. Es decir, la pérdida de vegetación y de productividad del suelo. Greenpeace también señaló que se talaron más de 10 millones de árboles durante la construcción. Más allá, este proyecto amenaza la sobrevivencia de especies animales y de varios lugares (volcán de los murciélagos, reserva de Calakmul).

Además, los raíles bloquean la migración de las especies del sur hasta el norte. Por lo tanto, la paradoja central de este proyecto tiene que ver con el patrimonio cultural del país. Así, la implementación de los raíles permitió el descubrimiento de miles de objetos y vestigios mayas pero ha dañado muchos sitios arqueológicos. DESCUBRIR y DESTRUIR, esa es la paradoja del tren maya.

 

El tren Maya: un desafío social, económico y ambiental

© BBC

II – Un desafío social y económico

 

Además de estas consecuencias, aparecen impactos sociales y económicos. El proyecto, por su dimensión destructora, se revela ser un desafío muy grande para la sobrevivencia de los grupos indígenas: la problemática del agua dulce (reducida de un 33%) es representativa. Este proyecto también resulta ser un amplificador de las desigualdades dentro del país: la parte Norte de México es olvidada por el gobierno, mientras que el Sur, por la afluencia turística, tiene mejores infraestructuras y medios de transporte. Sin embargo, este proyecto fue presentado como un vector de desarrollo económico y del enriquecimiento de la población.

En contraste, hoy en 2024 tenemos una diferencia de 850 mil empleos entre lo prometido y lo resultado. Por otro lado, este tren garantiza un mejor acceso a las riquezas culturales y permite desconcentrar las zonas costeras muy turísticas, al mismo tiempo que incluye económicamente nuevos territorios (Chiapas).

 

El tren Maya: un desafío social, económico y ambiental

© Los Reporteros MX 

III – ¿Un compromiso para el medioambiente?

Por último, científicos y asociaciones ambientalistas están emitiendo desde hace 6 años críticas para bloquear este proyecto. Desde entonces, se buscan las herramientas para actuar. En efecto, la dimensión democrática parece “bloqueada”: varios referendos nacionales fueron rechazados por el Consejo de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas por razones de acceso al voto y desinformación. Sin embargo, el movimiento de denuncia se encuentra en varias acciones jurídicas: Greenpeace México, International Right of Nature Tribunal o el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA) condenan el proyecto. Varios jueces, de Yucatán o Campeche, han denunciado al proyecto y obtuvieron o una suspensión definitiva de porciones, o un aplazamiento del proyecto hacia la producción de un estudio de impactos ambientales. 

In fine, todavía vigente, el Tren Maya sigue siendo un tema importante en los debates internacionales, sobre todo en las luchas ambientalistas. En tal caso, parece que el crecimiento económico se impone como el único motivo de este proyecto, a pesar de las consecuencias ambientales reconocidas por la comunidad internacional. 

 

El tren Maya: un desafío social, económico y ambiental

© Wikipedia

Bibliografía

 

Corentin MAS y Camille GAVEN-PUIGSEGUR

Corentin MAS y Camille GAVEN-PUIGSEGUR

Estudiantes de tercer año en Sciences Po Grenoble