© Cortesía Secretaría de Turismo de Veracruz   –   bruja catemaqueña

En el estado mexicano de Veracruz, ubicada en la Sierra de los Tuxtlas y a orillas del Golfo de México, se encuentra Catemaco. Caracterizada por sus grandes reservas ecológicas y su santa, la Virgen del Carmen, esta ciudad de unos 50.000 habitantes es principalmente conocida por ser «tierra de brujos». Se dice que por lo menos hay un brujo o chamán por cada una de sus calles. 

Su nombre, de origen náhuatl, significa «Lugar de las casas quemadas»  (Calli (casas) y Tematli (quemar)), un eco de las erupciones del volcán San Martín Tuxtla que forjaron su paisaje.

La brujería en Catemaco tiene orígenes profundos que remontan a tiempos prehispánicos. Los primeros pobladores de la región fueron los Olmecas. Más tarde, se establecieron los Mexicas cuyos chamanes y curanderos poseían un profundo conocimiento de las plantas medicinales y su poder curativo. La llegada de los españoles y esclavos afro-cubanos y afro-haitianos trajo consigo nuevas creencias. Generó un sincretismo muy particular que mezcla religiones indígenas, el catolicismo y santerías afro-cubanas.

La fe y la brujería todavía se entrelazan en Catemaco. Un ejemplo de ese sincretismo es la veneración a la Virgen del Carmen, patrona de la ciudad. Cuenta la leyenda que la Virgen del Carmen se apareció a un pescador en una gruta. Desde entonces, este lugar se ha convertido en un santuario donde miles de personas acuden en busca de milagros. Aunque la gruta de la Virgen del Carmen es un espacio católico, también se pueden observar prácticas que rozan la brujería. Los fieles no sólo rezan y piden favores a la Virgen, dejando mechones de cabello y fotos de sus seres queridos, sino que también entregan ofrendas a cambio de su protección y bendición.

Catemaco: Un viaje al corazón de la «tierra de brujos» mexicana

© fitopardo   –   Catemaco, estado de Veracruz, México

A pesar de que se practica el misticismo desde tiempos ancestrales, la brujería de Catemaco saltó a la fama nacional en los años 1970 gracias a la difusión que tuvo en la televisión Gonzalo Aguirre, conocido como el «Brujo Mayor». Aunque murió en 1982, su legado ha sido continuado por sus discípulos, entre ellos Enrique Marthen, también conocido como el «Ahijado del Diablo».

Este auge de la brujería ha convertido a Catemaco en un próspero negocio y en «una especie de parque de diversiones con eventos a veces patrocinados por el gobierno del estado de Veracruz» según Alejandro Mendoza, editor de Vice.com en México.

En efecto, miles de personas acuden cada año a Catemaco en busca de ayuda : muchos buscan encontrar el amor, conseguir dinero o incluso venganza o simplemente para purificarse. La brujería les dice ofrecer una alternativa a aquellos que no encuentran respuestas en la medicina tradicional o la religión convencional : piden a la Santa Muerte y a Satanás lo que no pueden pedirle a Dios.

Ese entusiasmo creciente hacia  la brujería y la fe en santos y espíritus más allá del catolicismo se destaca en  «El día del brujo», un gran ritual que ocurre el primer viernes del mes de marzo. Los fieles atraviesan la laguna en lanchas con antorchas encendidas hacía el Cerro del Mono Blanco.

Catemaco: Un viaje al corazón de la «tierra de brujos» mexicana

 © David Ramos   –  Estatuillas de la Santa Muerte vestidas de blanco, símbolo de pureza, con detalles que recuerdan a la Virgen de Guadalupe, patrona de México.  

Sin embargo, unos brujos, como Félix Oseguera, critican cada vez más la irresponsabilidad de algunos de sus colegas que se aprovechan de la necesidad y la desesperación de las personas para lucrarse con ellas. Según él, algunos han convertido la brujería «de un bien espiritual en un bien comercial»  y lamenta que cualquiera puede hacerse pasar por brujo.

Figura de la brujería muy reconocida y exitosa en Catemaco, Félix Oseguera trabajó para personalidades políticas importantes como el ex gobernador de Veracruz Javier Duarte de Ochoa, el ex senador Diego Fernández de Cevallos e incluso el ex presidente Vicente Fox.

En efecto, el libro de José Gil Olmos «Los brujos del poder», publicado en 2012, revela la relación entre algunos de los presidentes más influyentes de México y las prácticas esotéricas. Figuras como Miguel de la Madrid, Carlos Salinas de Gortari y Enrique Peña Nieto habrían recurrido a la brujería en busca de ayuda para sus carreras  políticas.

Catemaco: Un viaje al corazón de la «tierra de brujos» mexicana

© Cortesía Secretaría de Turismo de Veracruz   –  Centro ceremonial megalítico, Catemaco

A pesar de las críticas y controversias, la brujería sigue siendo una parte importante de la identidad de Catemaco. Es un legado ancestral que sigue adaptándose a los tiempos modernos.

Hugo Bernamonti

Hugo Bernamonti