Opinión de David Dellenback y Marta Gil autores de «El Pueblo Escultor» 

La historia comenzó hace 3 mil años con el Pueblo Escultor que se asentó en  la cordillera de los Andes en el sitio donde esta se ramifica en tres cuando ingresa a Colombia. Allí se encontraron cerca de 500 estatuas talladas en la roca volcánica, esculpidas en diferentes formas y tamaños, entre ellas encontramos algunas pequeñas de un metro y otras que alcanzan los siete metros de altura y varias toneladas de peso, todas delicadamente  talladas. En la misma región se encontraron unos centros subterráneos, hipogeos con esculturas y habitaciones decoradas con dibujos en colores.

El primer colombiano que publicó un análisis detallado e ilustrativo de las estatuas del Macizo Colombiano fue Carlos Cuervo Márquez en 1.892, y fue él quien introdujo el término “Pueblo Escultor”

Este fue el nombre escogido por Davíd Dellenback  y su compañera Martha Gil, quienes vinieron habitar la región hace varios años, para titular el estudio de este pueblo y de sus obras, que han plasmados en el libro, Las Estatuas de El Pueblo Escultor (Saber más), en el cual recogen toda la información pertinente y dibujan las estatuas y su ubicación con un rigor científico para ir comprendiendo este pueblo. Además nos dicen:  

..se puede decir que el tiempo Formativo principia alrededor del año 1000 AC, con las primeras habitaciones permanentes; ellos habrán sido los precursores y probablemente ancestros del Pueblo Escultor…..las fechas del Pueblo Escultor propiamente dicho serían más o menos desde 1 o 2 siglos AC hasta tal vez 800 DC: unos mil años de aldeas y fincas de gentes que a la vez fueron escultores de estatuas y constructores de los centros subterráneos que hoy en día atraen el interés del mundo…..después de esa última fecha ellos dejaron de fabricar estatuas y centros subterráneos, es decir que dejaron de ser un Pueblo Escultor, pero eso no indica que dejaron de existir o de habitar la zona, de hecho las generaciones que sucedieron al Pueblo Escultor siguieron en la zona y aumentaron en población hasta la llegada de los europeos en el siglo 16 DC…

La estatuaria del Pueblo Escultor constituye la biblioteca en piedra más grande que existía en América antes de la conquista 

Estas se encuentran repartidas en las laderas de la montaña, expandiéndose por toda la región y al parecer relacionándose con toda la estatuaria de América de la misma época. Alrededor de las estatuas se creó un magnífico parque en la ciudad de San Agustín  y el Museo Arqueológico con más de 300 estatuas y un recorrido de 35 kilómetros que han logrado preservar las estatuas de los guaqueros, de los desplazamiento forzados, de los robos y de la secuestración para fines “científicos”. A quien visita el parque museo en la población de San Agustín en el departamento del Huila colombiano, le viene al espíritu la pregunta; ¿cómo hicieron y para qué crearon estas obras de artes imponentes e indestructibles por el tiempo hasta nuestros días?

Apropiación cultural y desinterés político: El caso de las 35 estatuas del “Pueblo Escultor” de Colombia

El origen de la humanidad © Sascha Grabow

Estas imponentes estatuas en medio de la naturaleza, dan cuenta de la capacidad artística de quienes las esculpieron, pero estas estatuas no han tenido una vida fácil a pesar de su enorme apariencia. Muchas han sido movidas de sus sitios originales, otras sacadas del fondo de la tierra donde debían permanecer, otras llevadas a museos; hace unos años, nos cuentan Davíd Dellenback  y Martha Gil, el gobierno colombiano se las quiso llevar para la capital, Bogotá, e iban a dejar unas copias de yeso en el parque arqueológico. Afortunadamente la población se movilizó e impidió este “esculturicidio”. 

Apropiación cultural y desinterés político: El caso de las 35 estatuas del “Pueblo Escultor” de Colombia

Monumento funerario © Bernard Gagnon

Las estatuas del “pueblo escultor” 

El mayor problema es la falta de comprensión y valoración de lo que significa cada estatua y por qué y para qué fueron hechas, ¿era algo decorativo únicamente o nos enseñan algo? No tenemos una respuesta directa y cada quien le da su interpretación de acuerdo a su pensamiento. Repetimos los mismos clichés; y los relacionamos con religión o política o guerra desde el punto de vista moderno. 

Se pensó que este pueblo eran un grupo de caníbales cuando vieron  una estatua de un hombre en la actitud de devorar a un niño. Luego se supo que los pueblos Huitotos no lejanos de esos parajes en su tradición oral contaban que Dios creaba por la boca a los hombres. Un acto que simbolizaba el nacimiento de la vida fue interpretado como un acto de muerte. Mismo caso para otra escultura que por llevar un bastón en los brazos se dijo que era un arma de guerra, cuando podía ser una herramienta de labranza o un bastón ritual, todas son opiniones subjetivas o sacadas de contexto. 

Apropiación cultural y desinterés político: El caso de las 35 estatuas del “Pueblo Escultor” de Colombia

Monumento funerario © Bernard Gagnon

Pero la historia más irónica se la debemos al Arqueólogo Alemán Theodor Preusst, director del Museo Antropológico de Berlín, quien planificó un viaje para venir a conocer las Estatuas de San Agustín. Llegó a Colombia en el año de 1913 al puerto de Barranquilla y remontó el río Magdalena que atraviesa el país hasta su nacimiento en el Páramo de las Papas donde se encuentran las esculturas. En su estadía estudió las esculturas y publicó un libro; El Arte Monumental Prehistórico de Karl Theodore Preuss (Saber más)  (publicado en Alemán en 1929 y traducido al español en 1931) en el cual expuso sus ideas. 

Apropiación cultural y desinterés político: El caso de las 35 estatuas del “Pueblo Escultor” de Colombia

Rana © Bernard Gagnon

Una cultura muy estudiada pero poco respetada 

Antes de Preuss, habían venido otras personas, como, por ejemplo, el cartógrafo italiano Agustín Codazzi, quien detenta el honor de ser el primer autor de un análisis publicado en 1857 en el que entregaba detalles de las treinta y cinco estatuas que él observó.  Otro texto significativo en este sentido puede ser el libro La Cultura Arqueológica de San Agustín de Gregorio Hernández de Alba (escrito en 1940 y solo publicado hasta 1978). Existen trabajos un poco más recientes publicados por Luis Duque Gómez (Exploraciones Arqueológicas en San Agustín en 1964) y Gerardo Reichel-Dolmatoff (San Agustín: A Culture of Colombia en 1972). Y otro estudio más reciente realizado en los últimos cuarenta años por estudiosos como Hector Llanos, Cesar Velandia, Robert Drennan y otros.

Volviendo al caso de Karl Theodore Preuss, quien vino, por una parte, a estudiar al  “Pueblo Escultor”, pero que, por otro lado, no dudó en robar varias obras (35 en total!) que logró sacar del país con documentación falsa diciendo que era material de minería.

El pensaba retornar rápido a su país pero estalló la primera guerra mundial, lo que lo obligó a quedarse en Colombia más tiempo del que había programado.

Existen fotos que muestra cómo pagó a los campesinos para retirar las esculturas y también existen los documentos falsos de exportación de las estatuas. A pesar de que en Colombia extrajo las estatuas engañando a las autoridades y campesinos de la región; en Alemania se vió en la obligación de declarar y clasificar estas esculturas para hacerlos entrar al Museo de Berlín.

Apropiación cultural y desinterés político: El caso de las 35 estatuas del “Pueblo Escultor” de Colombia

Konrad Theodor Preuss (1869-1938) © Foto : Ethnologisches Museum der Staatlichen Museen zu Berlin – Preußischer Kulturbesitz.

El Museo de Berlín está de acuerdo en devolver las obras

En todos estos años sólo tres de estas esculturas han sido expuestas en el museo mientras las otras duermen en el sótano del museo. Estas estatuas pudieron haber desaparecido cuando los intensos bombardeos aéreos de los aliados destruyeron gran parte de Berlín durante la Segunda Guerra Mundial. El museo y el gobierno Alemán están dispuestos a devolver las obras, pero, aparentemente, el gobierno nacional de Colombia no las ha solicitado o no las quiere pedir. Una delegación del gobierno y del IAHC (Saber más) se desplazó a Alemania y visitaron el museo; vieron las obras pero no las pidieron en devolución. Los habitantes de San Agustín dicen que estas obras no son del gobierno sino del pueblo colombiano

Aparentemente las personas del gobierno pueden pensar que esas obras no les pertenecen a los colombianos sino a la humanidad y deben quedarse donde están o lo que es peor, piensan que no hace parte de la historia del pueblo colombiano sino de los pueblos precolombinos y que ellos no tienen sus raíces en estos pueblos. Ni siquiera los piden con un objetivo comercial, como podría ser el de atraer turistas e invitarlos a conocer este conjunto escultórico de renombre mundial.

Apropiación cultural y desinterés político: El caso de las 35 estatuas del “Pueblo Escultor” de Colombia

Fuente Ceremonial de Lavapatas, San Agustín, Colombia © Bernard Gagnon

Varios grupos interesados en hacer regresar estas obras a su origen de nacimiento, presionaron al gobierno para recuperarlas y se logró una sentencia favorable a la repatriación de las obras que están en el museo de Berlín:

El Tribunal Superior de Cundinamarca, en una sentencia judicial emitida el 14 de septiembre del 2017, dictó procedente la Acción Popular que buscaba repatriar las 35 esculturas líticas hechas por la gente del Pueblo Escultor en el valle de San Agustín y el Macizo Colombiano, y que fueron llevadas ilícitamente hace más de un siglo a Berlín, Alemania. La sentencia exigió que las partes demandadas, la Presidencia de la República, la Procuraduría, el Ministerio de Relaciones Exteriores, el Ministerio de Cultura y el Instituto Colombiano de Antropología e Historia, preparen inmediatamente las acciones judiciales y diplomáticas tendientes a la repatriación. Por la cual, El Ministerio de Relaciones Exteriores se compromete a adelantar «todas las gestiones necesarias tendientes a lograr la repatriación de las estatuas de las culturas de San Agustín y de Nariño que se encuentran ubicadas en el Museo Etnológico de Berlín…»

Una comisión del gobierno y del Instituto de Antropología visitó el Museo de Berlín para ver las estatuas pero no adelantó ningún acto de petición o de restitución de las obras.

Apropiación cultural y desinterés político: El caso de las 35 estatuas del “Pueblo Escultor” de Colombia

Portada del periodico alemán © Spektrum 

El periódico Alemán Spektrum publicó un artículo sobre la visita de los delegados del gobierno relatando la historia de Preuss y las estatuas de San Agustín y confirmaron sorprendidos que ni  los delegados del gobierno, ni el gobierno mismo hayan solicitado oficialmente las estatuas. ¡Qué vergüenza!.

David  Dellenback, investigador del “Pueblo Escultor”, viajó a Alemania y obtuvo el permiso del Museo para buscarlas. David tuvo que buscar las esculturas en los sótanos y bodegas del Museo y las fue encontrando una a una envueltas y recubiertas por otras obras debido a que no estaban clasificadas. Luego, hizo un dibujo de cada una de ellas detallando sus dimensiones. Las obras actualmente se encuentran en los sótanos del museo y están incluidas en una lista roja de obras mal habidas

La revista El Café Latino se pone a disposición para ayudar a los que coordinan esta recuperación de obras, quienes estén interesados nos pueden escribir aportando sus ideas, las cuales publicaremos hasta que estas obras regresen a su sitio de origen.

Apropiación cultural y desinterés político: El caso de las 35 estatuas del “Pueblo Escultor” de Colombia

David Dellenback registrando las estatuas en las bodegas del Museo Ethnológico de Berlín en 1992. Fuente : http://www.puebloescultor.org

Opinión de David Dellenback y Martha Gil retomadas por El Café Latino

Opinión de David Dellenback y Martha Gil retomadas por El Café Latino