Luego de más de 20 años de trayectoria con el lema “El mundo nos envía basura, nosotros le devolvemos música”: ¿La orquesta sigue teniendo la misma carga simbólica del principio?
Sí, es una de las cosas que más nos cuesta en todo este transcurrir: mantener la esencia, de dónde uno ha iniciado esta historia tan larga hasta ahora, con tantas idas y venidas, y con tantas situaciones que incluso nosotros mismos no las hemos esperado en su momento.

La Orquesta partió de una realidad dura: la comunidad de Cateura. Se trata de llevar este derecho a la cultura, que es una necesidad básica para todos, y de ofrecer una oportunidad a los niños y jóvenes de esta comunidad. Esto se ha proyectado a otros lugares como Madrid o Córdoba, en Argentina, donde ya hay orquestas que imitan o siguen nuestra línea educativa, nuestra visión y nuestra misión. Todos los días vienen niños nuevos y la historia vuelve a comenzar. Siempre intentamos conservar esa esencia de llevar oportunidades a quienes menos las tienen.

Enfants Musique Cateura

¿Cómo han sido las miradas ajenas, sobre todo fuera de Paraguay?
Las miradas que recibimos en los lugares por los que pasamos son muy distintas y diversas. Mucha gente dice: “Qué poderoso es el mensaje”. Otras personas se acercan con curiosidad. Algunas lo miran con cierto asombro, o incluso, a veces, con algo de morbo. Porque a mucha gente a veces les resulta algo llamativo, pero sin profundizar en el fondo de la cuestión, Todos los pareceres y puntos de vista, de alguna manera, alimentan lo que hemos construido a lo largo de estos años.

Desde la primera presentación de la orquesta hasta el día de hoy, Paraguay ha tenido, incluso con el actual presidente, cinco presidentes. ¿Hubo cambios favorables para los ciudadanos de Cateura?
Los cambios para la comunidad de Cateura han sido prácticamente inexistentes, y lo mismo ocurre con todo nuestro país. Hemos retrocedido en muchos aspectos relacionados con la calidad de vida de la gente. Muy pocos gobiernos o casi ninguno, han trabajado por el bienestar de la gente menos favorecida, que es precisamente la comunidad con la cual nosotros trabajamos.

En estos 20 años, nuestra escuela de música ni siquiera fue reconocida por el gobierno. Sin embargo, somos una escuela de música privada, totalmente gratuita, que no depende del Estado en ningún sentido y que tiene la mayor cantidad de alumnos en Paraguay. Nunca han ido autoridades a nuestra escuela.

A pesar de ello hemos constituido en Cateura una la escuela cuyos alumnos más conciertos ofrecen en la comunidad. En las escuelas de Paraguay prácticamente no se produce música. No hay músicos que hayan surgido del proceso escolar formal del país. En cambio, sí tenemos exalumnos que hoy tocan en orquestas sinfónicas de Paraguay. Otros no han seguido el camino musical, pero han querido estudiar alguna otra carrera universitaria. Para eso tenemos un programa de becas pagado por la misma orquesta.

Instruments recyclés Cateura - Paraguay

¿Es difícil aplicar un criterio de selección de los integrantes?: Imagino la ansiedad de muchos alumnos por querer tener la experiencia de conocer otros países, ¿no?
Tratamos de entender un poco el proceso de cada persona, de cada chico, de cada joven. Por el despliegue que implica una gira —la logística, los conocimientos, las habilidades y destrezas para manejarse solos—, hay determinados integrantes que son elegidos en base a ese criterio. También está el criterio musical, que depende de cada ocasión. Suele ocurrir que muchos integrantes se destacan, llaman la atención de alguna universidad o de alguna persona, algún mecenas que les permite, por ejemplo, aspirar a estudiar en otro país, o seguir formándose en Paraguay o pensar en un futuro intercambio. Una oportunidad debe dar pie a otra, de tal manera que sea una cadena que siga hacia adelante y que el proyecto continúe creciendo.

¿Se encuentra solo en este proyecto? ¿Cómo vislumbra para el futuro la continuidad de la orquesta?
Hoy en día ya tenemos un equipo de trabajo consolidado. Cuento con un grupo de instructores, asistentes, asesores y acompañantes, profesionales incluso con mejor formación musical que la mía. En sus manos deposito la tarea de orientar la educación musical de los niños y jóvenes.

Yo me enfoco más en la parte macro: convenios, organización fuera del país y propuestas que nos llegan. Además, tenemos una asociación integrada por los padres de los mismos chicos, quienes velan por su interés y bienestar.

Creemos que la orquesta debe apuntar no solo a lo artístico, sino también insistir mucho más en lo social. El siguiente paso es ampliar nuestros servicios a la comunidad con una ludoteca, donde los niños puedan jugar de manera segura y otros proyectos que trascenderán más allá de la música.

Affiche Concert Orchestre Cateura
Fabian Cobbe

Fabian Cobbe

Periodista de Reli en Buenos Aires