La casa de María Amaral y Jean Philippe Elantkowsky, en Champigny, es una representación viviente de arte y creatividad, casi un museo, después de tanto trabajo para convertir una antigua panadería en taller de arte, hogar y lugar de encuentro. En este inmenso espacio se dan la mano, cada día, diferentes culturas y modos de expresión de dos artistas plásticos de renombre que no dudan en abrir los brazos a todo el mundo. 

Todo Tango”, una muestra retrospectiva de la artista francoargentina realizada en la Galería Argentina en Paris, es un claro testimonio del valor artístico de Amaral, pero también resume su vida de exilios y pasión. En este nuevo evento se hizo un recorrido por las obras de la artista sobre tango, desde los años 80 hasta la actualidad, con unos 25 cuadros seleccionados, de varios centenares que ha pintado sobre el baile, la música y, siempre, el amor.

La pasión según María Amaral

Artista y mujer

Nacida en 1950 en Buenos Aires, de padres de las Islas Canarias que huyeron de la infame persecución del dictador Franco que siguió a la guerra civil española, volvió a este lado del mundo con su familia, esta vez a Francia, en 1967 y  se formó en Bellas Artes tanto en Estrasburgo como en París. 

Mujer, madre, abuela y pintora, energía viva,  se cruzan en su casa del 94 con distintas dimensiones superpuestas mientras desgrana los  colores y sabores de una gastronomía canaria, latinoamericana, africana y europea, entremezcladas sin pausa.

Su trayectoria como artista es también un recorrido por la militancia en defensa de los Derechos Humanos: alejada de los movimientos estéticos de la época, abrazó con pasión la realidad y la descripción del alma latinoamericana y su mestizaje. 

Por eso, María recuerda con cierta satisfacción aquellos años cuando el arte le permitió ayudar a los refugiados dotándolos de imprescindibles   documentos, dentro de una organización perseguida por la Ley, y que le significaron la cárcel durante seis meses y, con el tiempo, un reconocimiento oficial de Francia por su trabajo.

La pasión según María Amaral

Nostalgia, óleo sobre lienzo 1998, colección personal

Con obras donde la expresividad y el color han ido adquiriendo mayor presencia en los últimos años, en María destaca la originalidad y la soltura artística. En sus primeras décadas de creación predominaron trabajos en blanco y negro -representativos de una etapa dedicada en exclusiva a la defensa de los derechos humanos.

Pero la artista plástica, en constante evolución, ha incursionado en diferentes motivos y técnicas pictóricas y participa con frecuencia en numerosas exposiciones, tanto colectivas como individuales en diferentes países.

“Después de haber pintado durante más de 50 años todos los temas, de los años negros a los años del encuentro, de la lucha, del amor …me quedan ganas de bailar un tango sobre una tela o un papel y creo que la música es lo único que no se olvida …”, subraya María.

La pasión según María Amaral

 Noche de tango, óleo sobre lienzo 2014

Fuera de Francia, una de las últimas y grandes exposiciones, en 2023, fue el reencuentro con su tierra de origen, donde nacieron sus padres, en las Islas Canarias. Fue recibida con honores en el incomparable Liceo Taoro, invitada por el Ayuntamiento de la Villa de La Orotava, y por el antiguo eurodiputado canario Isidoro Sánchez, y tuvo una gran acogida por parte del público. También presentó su libro “La pasajera clandestina”, que narra detalles muy interesantes de su curiosa y apasionante biografía

A través de la fusión de cuerpos y rostros María transmite el gesto inmemorial de la pareja, el abrazo, y el misterio de la pasión, su modo de vida. 

La pasión según María Amaral

Milonga de noche, óleo sobre lienzo 2013

Patricia Almirón Cairoli

Patricia Almirón Cairoli

Periodista