Antes de la llegada de Nayib Bukele al poder en 2019, el país más pequeño de América Central era el epicentro de una crisis criminal y de seguridad que agitaba la región. Desde hace varias décadas, El Salvador hace frente al enfrentamiento entre dos pandillas rivales la Mara Salvatrucha (MS-13) y el Barrio 18. Los dos grupos criminales controlan una parte del territorio y sembraron el terror en todo el país. Homicidios, atracos, arreglo de cuentas y tráfico de drogas marcan el cotidiano de los salvadoreños y las salvadoreñas. En total, alrededor de 120.000 personas murieron a causa de estas actividades.
La población era particularmente afectada por la situación y pidió una respuesta política fuerte y clara a esta crisis, cualquiera fueran los medios. Fue en este contexto que “el dictador más cool del mundo”, Nayib Bukele, declaró en marzo de 2022 un régimen de excepción que restringe las libertades individuales. Esta excepción se ha convertido en la regla, ya que sigue en vigor actualmente. Las nuevas reglas autoritarias son acompañadas por arrestos masivos de personas sospechadas de participar en las actividades de las pandillas. En total, más de 76.000 personas están encarceladas, o sea aproximadamente el 1% de la población total. Eso hace que El Salvador sea el país con la tasa de encarcelación más alta del mundo hoy en día. Pero, ¿A dónde encarcelar a todas estas personas? Bukele encontró la solución: construir una mega cárcel basada en el modelo estadounidense. El Centro de Confinamiento del Terrorismio (CECOT), fue inaugurado el 31 de enero de 2023. Esta cárcel, que puede recibir hasta, oficialmente, 40.000 detenidos, está compuesta de 256 celdas, sin colchón, sin intimidad, sin señal telefónica y altamente vigiladas. El edificio, completamente aislado, está enmarcado por muros de 11 metros de altura.
Este dispositivo excepcional trae a las calles salvadoreñas una calma quasi olvidada. Según las cifras oficiales, la tasa de homicidios pasó de 36 a 2,4 por 100.000 habitantes entre 2019 y 2023. Este cambio drástico en el cotidiano de los salvadoreños y las salvadoreñas participa en la popularidad de Bukele.
CECOT tour con Nayib Bukele
Las condiciones de detención
La gestión de la situación por Nayib Bukele genera controversias. De hecho, los arrestos masivos y aleatorios están realizados a menudo con informaciones poco precisas. Bukele mismo ha reconocido que había liberado aproximadamente a 8.000 personas que eran inocentes, aunque la ONG Socorro Juridico Humanitario declara que, en realidad, 30.000 personas inocentes siguen encarceladas. Este problema esconde otro, el de los arrestos de centenas de menores a partir de los 12 años. Human Right Watch and Amnesty International denuncian las condiciones de detención insalubres, el hacinamiento carcelario, los tratamientos abusivos y la tortura de la que los detenidos sufren. Las mismas asociaciones han contabilizado más de 190 muertos en detención desde el principio de la operación.
¿Un sistema destinado a expandirse ?
En algunos países, la misma situación y demanda popular se puede observar. Bukele se convirtió en una referencia en toda la región en su gestión de la crisis de pandillas y la creación del CECOT. Así que, el modelo salvadoreño de encarcelamiento inspira a más de un dirigente en América central y del sur. Este tipo de cárcel atraviesa las fronteras hasta llegar a Honduras donde la presidenta Xiomara Castro quiere construir su Centro de Reclusión de Emergencia (CRE) con una capacidad para 20.000 privados de libertad. Además, Daniel Noboa, el presidente del Ecuador, tiene el proyecto de edificar una mega cárcel e implementar una política a la imagen de la gestión de Bukele. ¿Existe el riesgo de que el caso singular de El Salvador para combatir la delincuencia se esté normalizando, y que la seguridad prometida a la población termine primando sobre las violaciones a las libertades individuales y los derechos humanos?

Louise Nemery y Alex Cuyaubère-Capber
Estudiantes de tercer año en Sciences Po Grenoble
Bajo la dirección de BERRAKAMA Sonia, profesora de español en Sciences PO Grenoble