En Argentina, el aborto es ilegal y es considerado como “un crimen contra la vida”, excepto cuando la vida de la madre está en peligro o cuando el embarazo ha sido el resultado de una violación. La lucha de las mujeres por la legalización del aborto en este país es sin descanso desde hace décadas.

Dos años antes, en 2018, senadores bloquearon la ley para legalizar el aborto en Argentina. Por lo tanto, el año 2020 será la novena vez que se presente un proyecto de ley sobre el aborto en el Congreso argentino, pero podría ser la última. De hecho, es la primera vez que el proyecto de ley es propuesto por el poder ejecutivo.

El nuevo presidente Alberto Fernández ha depositado una nueva ley sobre la “Interrupción del Embarazo”. Permite abordar el aborto en Argentina desde una mejor perspectiva. Parecen las premisas de una victoria para las mujeres argentinas aunque la lucha no haya terminado.

El aborto en Argentina: una lucha feminista llena de esperanza

La historia contemporánea de la lucha de las mujeres por el aborto en Argentina

En 2005, activistas feministas crearon durante los Encuentros Nacionales de Mujeres, la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito. Esta campaña reunió a varias organizaciones feministas y personalidades. La lucha argentina se fue estructurando con el transcurso del tiempo. La situación evolucionó después de años de intensa presión en 2018, cuando miembros del Congreso propusieron el debate sobre aborto libre. Mauricio Macri, el anterior presidente, estaba a favor de los “pro-vida” y en contra del aborto.

El 14 de junio 2018, la Cámara de Diputados dio su aprobación preliminar votando a favor de la legalización del aborto libre en hospitales públicos con 129 votos a favor, 125 votos en contra y una abstención. La obstrucción ocurrió en el Senado donde había 38 votos en contra y 31 a favor de la ley. Los senadores rechazaron alternativas a la ley como la reducción del plazo para abortar (de 14 semanas a 12 semanas) o la posibilidad de objeción por conciencia.

En 2018 la lucha por el aborto se difundió y retransmitió en todo el mundo gracias al arte que se puso al servicio de esta lucha, en particular el cine. En marzo de 2020 se estrenó el impactante documental de Juan Solanas «Que Sea Ley», un documental que representa a miles de mujeres argentinas que han luchado y siguen luchando por el proyecto de ley que legaliza la interrupción voluntaria del embarazo. Juan Solanas decidió darles visibilidad a estas mujeres que, por miles, han decidido mostrar su insatisfacción con la situación argentina. Durante ocho semanas, se les puede ver cantando y gritando consignas en las calles en homenaje a todas las que murieron por abortos clandestinos. Un símbolo, el pañuelo verde que llevaban durante las manifestaciones, terminó por avalar esta solidaridad, tan necesaria para el cambio social.

Las campañas de las feministas #NiUnaMenos y #MareaVerde son movimientos nacidos en 2015 de la ira colectiva por la violencia machista que las mujeres experimentan a diario. Tienen repercusiones dentro y fuera de la sociedad argentina y son ahora internacionalmente conocidas.

El aborto en Argentina: una lucha feminista llena de esperanza

La situación ahora

Desde 1983 y la transición democrática en Argentina, se estima que más de 3.000 mujeres han muerto por una interrupción de embarazo clandestina. Cada año se hospitalizan aproximadamente a 40.000 mujeres porque sufren complicaciones por los intentos de aborto. Los abortos se realizan en condiciones de higiene y seguridad preocupantes. Por ejemplo, en bodegas o apartamentos con material no esterilizado lo que aumenta el riesgo de infección y complicaciones.

Hoy la situación para la legalización del aborto es muy diferente y más esperanzadora. Las luchas feministas nunca han sido tan organizadas. Las mujeres son también la vanguardia de las luchas sociales. El gobierno actual es favorable y la ley por la legalización del aborto ha sido propuesta directamente por el presidente. Es la primera vez que este tipo de ley es tan apoyada por el ejecutivo. Es un factor muy importante que se debe señalar.

Hay otros actores que se oponen a la ley. La influencia de la Iglesia Católica es importante. Cabe recordar que el 71% de la población es católica en Argentina. La influencia del Papa argentino permanece fuerte. Sin embargo, a veces los católicos pueden estar a favor del aborto, como lo demuestra la organización Católicas por el Derecho a Decidir.

Además la opinión pública no está totalmente a favor de la legalización del aborto.

Otro factor influyente es la pandemia del Covid-19. Retrasa los calendarios de los debates parlamentarios.

¿Lucha sin fin ? Ya lo veremos. El presidente Alberto Fernández parece determinado a aprobar esta ley. Este 10 de diciembre, en el día internacional de los Derechos Humanos, la ley se aprobó en la Cámara de Diputados con 131 votos a favor, contra 117 votos en contra y seis abstenciones. Para las organizaciones feministas, es una primera victoria pero no es el fin de la lucha en el país. La aprobación de la ley requiere el voto mayoritario del Senado. Los senadores, considerados como más conservadores, podrían ser el último obstáculo a la ley. Ya lo veremos en diciembre.

Por fin, ¡que sea ley !

 

NICOLAS Quentin y MARTIN Lucie

NICOLAS Quentin y MARTIN Lucie

Estudiantes de tercer año en Sciences Po Grenoble

Bajo la dirección de BERRAKAMA Sonia, profesora de español en Sciences PO Grenoble